El Gobierno de Paraguay rechazó este lunes 6 de julio los comentarios de la senadora opositora Celeste Amarilla hacia el futbolista francés Kylian Mbappé, luego de la derrota 1-0 de la Albirroja en el Mundial. En un comunicado oficial, el Ejecutivo aclaró que las declaraciones de Amarilla corresponden a una 'responsabilidad individual' y ratificó su 'histórica relación de amistad' y respeto hacia el pueblo francés.
Reacción desde Francia y contacto entre mandatarios
La Presidencia de Francia confirmó que el presidente paraguayo se comunicó con Emmanuel Macron tras los insultos racistas proferidos por la congresista. El Ejecutivo francés valoró el gesto y subrayó la condena inequívoca del gobierno paraguayo ante cualquier manifestación de racismo.
Las declaraciones de la senadora Amarilla son despreciables e indignas de su cargo. Representan un acto de racismo que no tiene cabida en el fútbol ni en la sociedad.
Kylian Mbappé, quien fue el blanco de los insultos tras el partido, respondió públicamente calificando los comentarios de 'despreciables e indignos de su cargo'. El futbolista francés recibió el respaldo de la FIFA y de diversas personalidades del deporte y la política internacional.
Un incidente que trasciende el deporte
El hecho ha reabierto el debate sobre el racismo en el fútbol y la responsabilidad de las figuras públicas en la promoción de discursos de odio. Mientras la senadora Amarilla no se ha pronunciado nuevamente, organizaciones de derechos humanos en Paraguay han solicitado su renuncia al cargo.