El domingo 29 de marzo, la Iglesia Católica celebra el Domingo de Ramos, fecha que marca el inicio oficial de la Semana Santa. Esta conmemoración recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, evento fundamental que anticipa su Pasión y muerte.
Durante esta jornada, los fieles participan en procesiones donde portan palmas que son bendecidas en las ceremonias litúrgicas. Estas palmas simbolizan la bienvenida y el reconocimiento a Jesús como rey, siguiendo las indicaciones establecidas por el Vaticano.
Además de las procesiones, se realizan lecturas especiales de la Pasión de Cristo, que preparan espiritualmente a los creyentes para los días santos que se avecinan, invitándolos a la reflexión y el recogimiento.
El Domingo de Ramos no solo es una tradición, sino un llamado a la renovación de la fe y la esperanza en la comunidad católica.