Un reencuentro que desafía el tiempo
Ayer, 28 de mayo, Soda Stereo se presentó en la primera de sus tres noches en el Movistar Arena de Bogotá, como parte de su gira ‘Ecos’. Para los nostálgicos, fue una nueva oportunidad de añorar los tiempos en que el trío argentino llegaba completo. Para quienes nacieron después, el chance de estar ante lo más cercano a un concierto de Soda con Cerati.
La tecnología hizo posible lo imposible: Gustavo Cerati, fallecido en 2014, reapareció sobre el escenario a partir de grabaciones originales de la gira ‘Me verás volver’. Pantallas translúcidas, juegos de luces y una ilusión óptica permitieron que “Gus” estuviera otra vez junto a Zeta y Charly, sincronizado con músicos reales y tomas en vivo.
El rojo que bañó el escenario
El recinto lleno, no abarrotado, pero lleno. Pasadas las nueve de la noche, completamente a oscuras, el rojo bañó el escenario y se vieron las tres siluetas de fondo mientras ‘Ecos’ resonaba. Los shows de luces a Soda se le dan bastante bien, con presentaciones en planetarios y en el Circo del Sol.
Lo inevitable no solo era intentar escalar la mirada a la silueta azul de la izquierda con la guitarra, sino evitar preguntarse si eso era real o no. ‘Juego de seducción’ fue un goce bien llevado hasta el extremo.
La ventaja de haber reconstruido esta experiencia sobre los otros conciertos es ese pequeño roce de interacción que permite alargar los coros, ir un poco más allá de la versión oficial.
Éxitos que marcaron la noche
Les siguió ‘Nada personal’, ‘Hombre al agua’ y ‘Ella usó mi cabeza como un revólver’, en una especie de escalonada para bajar la adrenalina. El público se detenía a escucharlos con más atención sobre el par de velos. ‘Gus’ se movía un poco a la izquierda, las pantallas laterales lo enfocaban y lo hacían parte de las tomas en vivo de Zeta y Charly.
Sea por la dinámica del show, la tecnología o el respeto a los fans, el bajista y el baterista no llegan a tomar las riendas. En algún momento los saluda el holograma de Cerati. Zeta hizo lo mismo con Bogotá. Anunció ‘(En) El séptimo día’. No habló más.
- ‘Cuando pase el temblor’ reunió a todos a cantar himnos, con imágenes del desierto en 3D y lentes especiales.
- ‘Luna roja’, ‘En la ciudad de la furia’, ‘Persiana americana’, ‘Un misil en mi placard’ sonaron sin pausa.
- Para ‘Zoom’ crearon una animación psicodélica con el Planetario Galileo Galilei de Buenos Aires de fondo.
Una despedida que dejó dudas
‘Primavera 0’ y ‘Prófugos’, con ese tono tan característico de la gira ‘Me verás volver’ del 2007, antecedieron a eso que siempre se anticipó: otra despedida. Charly se montó a una batería en el fondo de la platea del Movistar y ‘De música ligera’ volvió a lo suyo, al grito a pulmón.
Lo cierto es que no fue un tributo ni un homenaje ni se reunieron miles de personas a escuchar videos viejos en una pantalla gigante. Tampoco era Cerati, claro, pero se le parecía tanto que dejaba caer la duda: ¿y si no supiera la verdad?, ¿y si no supiera que Gustavo sería mucho más imprudente, más humano, más genial?, ¿me creería que sí hay alguien ahí?