El próximo 5 de marzo se cumplirán seis meses desde que Cristian David Pahuana Padilla desapareció misteriosamente en Barranquilla. Su última comunicación fue una videollamada a su madre desde el Malecón, donde preguntó por el clima y ofreció llevarle comida, prometiendo volver a llamar.
Desde entonces, ni su cuerpo ni su taxi han sido encontrados, sumiendo a su familia en una angustia profunda y a la ciudad en un silencio inquietante.
Un operativo sin precedentes sin resultados concretos
La Fiscalía ha realizado múltiples investigaciones, pero hasta ahora no ha logrado hallar rastros significativos. La única pista disponible es un punto registrado por el GPS del vehículo en la zona de San Isidro, Barranquilla.
‘A mi hijo se lo tragó la tierra’, expresa la madre de Cristian David, reflejando la desesperación y el vacío que ha dejado esta desaparición.
El impacto en la comunidad es palpable, pues este caso ha abierto interrogantes sobre la seguridad en las calles de la ciudad y la efectividad de las investigaciones.
Voces que claman justicia y respuestas
EL TIEMPO entrevistó a la madre y a un amigo cercano de Cristian David, quienes resaltaron su carácter y expresaron la esperanza de que las autoridades intensifiquen la búsqueda y esclarecimiento de los hechos.