Con apenas 10 años, Samuel Ávila se abre paso en el karting internacional mientras su familia desarrolla un plan deportivo de largo plazo orientado a alcanzar las categorías más altas del automovilismo. La iniciativa contempla una inversión cercana al millón de dólares durante 2026 y una agenda competitiva que se extiende por varios países.
Una apuesta que supera los 3.800 millones de pesos
La apuesta de la familia Ávila refleja las exigencias económicas y deportivas que implica construir una carrera en el automovilismo de formación. Para 2026, el proyecto contempla recursos equivalentes a cerca de 3.800 millones de pesos colombianos, destinados a competencias, entrenamientos, desplazamientos y preparación integral del piloto.