En un lapso de 48 horas, la región del Cauca y Valle del Cauca fue escenario de 26 atentados, atribuidos a las disidencias del grupo armado liderado por alias Iván Mordisco. Estos ataques dejaron un saldo lamentable de muertos y heridos, generando alarma y preocupación en distintos sectores del país.
La reacción no se hizo esperar: actores políticos y organismos internacionales coincidieron en cuestionar la capacidad del Gobierno para controlar la situación, manifestando que 'el Estado perdió control' en estas zonas críticas.
El impacto en la comunidad y la exigencia de respuestas
Los líderes políticos señalaron la falta de una respuesta inmediata y contundente por parte del Estado frente a esta ola de violencia que afecta la seguridad y la estabilidad en la región. Además, hicieron un llamado a implementar medidas estructurales que permitan frenar esta escalada y garantizar la protección de la población civil.
Por su parte, organismos internacionales también expresaron su preocupación por el deterioro del orden público y la seguridad en el suroccidente colombiano, instando a las autoridades nacionales a actuar sin demora.
- 26 atentados en 48 horas en Cauca y Valle del Cauca.
- Ataques atribuidos a disidencias de alias Iván Mordisco.
- Saldo trágico de víctimas mortales y heridos.
- Críticas sobre la falta de respuesta oportuna del Gobierno.
- Demandas por medidas estructurales para recuperar el control.
- Preocupación de organismos internacionales por la escalada de violencia.
La situación también afectó la infraestructura de vigilancia aérea en la región, con un ataque con drones que dejó temporalmente fuera de operación un radar aéreo en Cauca, lo que dificulta la supervisión del Pacífico colombiano.
‘El Estado perdió control’, manifestaron varios líderes políticos, reflejando la gravedad del deterioro del orden público en estas regiones.