El expresidente cubano Raúl Castro reapareció este martes en La Habana para rendir tributo a Ramiro Valdés, una de las figuras históricas de la revolución castrista de 1959, quien falleció el domingo a los 94 años. La ceremonia fúnebre reunió a altos dirigentes del régimen en un ambiente de solemnidad.
Un homenaje en medio de tensiones internacionales
La jornada estuvo marcada por el anuncio de nuevas sanciones de Estados Unidos contra la esposa del hijo de Raúl Castro y cinco empresas cubanas vinculadas al régimen. Estas medidas, dadas a conocer el mismo día del funeral, refuerzan la presión diplomática sobre la isla.
Ramiro Valdés fue un pilar de la revolución y un fiel compañero de lucha. Su partida deja un vacío en nuestra historia.
Valdés, quien ocupó altos cargos en el gobierno cubano durante décadas, fue uno de los comandantes más cercanos a Fidel y Raúl Castro. Su muerte ocurre en un momento de profundos cambios políticos y económicos en la isla, así como de creciente aislamiento internacional.