Fue la persona encargada del aseo del edificio Morph, en el norte de Bogotá, quien encontró el cuerpo. Habían pasado cinco días desde que Natalia Villalba, diseñadora gráfica de 36 años, oriunda de Cúcuta, fuera vista con vida por última vez. Su cuerpo estaba dentro de una maleta, en la ducha del apartamento 702, con el agua caliente todavía cayendo.
Un ingreso con nombre falso y un plan para borrar las huellas
Este miércoles, la Fiscalía General de la Nación reconstruyó ante un juez de control de garantías los hechos que rodearon su muerte, y una jueza impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra el ciudadano británico Foster Martinson, señalado de causarle la muerte el pasado 18 de junio.
Según las diligencias de policía judicial adelantadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), Natalia autorizó previamente el ingreso del extranjero al apartamento donde se alojaba de manera temporal. No hubo, entonces, un ingreso forzado. Pero al llegar, el hombre se habría registrado en el libro de visitantes del edificio con un nombre distinto al suyo, con el propósito —según la Fiscalía— de dificultar que después pudiera identificársele.
Tres horas de violencia y ocultamiento
Una vez comprobó que la mujer estaba sola, Foster Martinson le habría propinado múltiples golpes con un objeto contundente hasta ocasionarle la muerte. Las evidencias recolectadas indican que permaneció en el inmueble cerca de tres horas. En ese lapso, introdujo el cuerpo en una maleta, la trasladó hasta la ducha del baño y abrió la llave del agua caliente, dejándolo expuesto a la corriente. Además, realizó distintas maniobras para eliminar los rastros de sangre que había dejado en el apartamento.
Antes de salir, se cambió la ropa con la que había entrado, la guardó en una bolsa y la arrojó al ducto de basuras del edificio. También se habría llevado el teléfono celular de la víctima, con la intención, según la Fiscalía, de evitar que se estableciera algún vínculo entre ambos.
Captura en Ecuador y traslado a Bogotá
Tras abandonar el edificio, el ciudadano británico huyó del país. Fue aprehendido el 27 de junio en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito, Ecuador, en cumplimiento de una notificación roja de Interpol. Al día siguiente fue expulsado de territorio ecuatoriano y trasladado al Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, donde agentes del CTI hicieron efectiva la orden de captura.
Una fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá le imputó los delitos de feminicidio agravado y destrucción, supresión u ocultamiento de elemento material probatorio. Foster Martinson no aceptó los cargos. Pese a ello, la juez de control de garantías, con base en el material probatorio presentado por el ente acusador, ordenó su reclusión en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial en su contra.