El dólar sigue perdiendo terreno en Colombia y el peso colombiano completa uno de sus mejores desempeños de los últimos años. Lo que comenzó como una reacción positiva de los mercados al resultado de las elecciones presidenciales terminó llevando la tasa de cambio a niveles que no se observaban desde comienzos de 2020, en un comportamiento que ha sorprendido incluso porque ocurrió en un momento en que el dólar se fortalecía frente a la mayoría de monedas del mundo.
La otra cara de la moneda: el impacto en la competitividad
Sin embargo, detrás del alivio que representa una divisa más barata para importadores, viajeros y empresas que compran insumos en el exterior, comienza a aparecer la otra cara de la moneda: industriales y exportadores advierten que la rápida apreciación del peso está restando competitividad a la producción nacional y reduciendo los ingresos de quienes venden sus productos en los mercados internacionales.
Frente al cierre de junio del año pasado, el dólar acumula una caída cercana al 15,5 %; respecto al comienzo de 2026 retrocede más de 8 %, y frente al mes anterior la disminución supera el 6 %.
Caída de la tasa de cambio, aranceles y mayores costos laborales y de insumos amenazan al sector: Laura Valdivielso, presidenta de Asocolflores
Analistas dicen que el segundo semestre pone a prueba la sostenibilidad de la tendencia y alertan por el impacto en la competitividad de la producción nacional.