El pasado fin de semana, dos agentes de la CIA perdieron la vida en un accidente automovilístico en la sierra de Chihuahua. El Gobierno mexicano ha confirmado que estos agentes ingresaron al país de manera irregular: uno como turista y otro con pasaporte diplomático, pero sin acreditación oficial para realizar operaciones en territorio nacional.
El gabinete de Seguridad reiteró que no tenía conocimiento ni fue informado sobre la presencia de estos elementos extranjeros para participar en misiones oficiales, lo que ha generado un nuevo capítulo de tensión en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Cooperación y soberanía nacional en el centro del debate
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que los agentes trabajaban conjuntamente con autoridades locales de Chihuahua en operativos contra narcolaboratorios, pero reclamó al Gobierno estatal por permitir estas actividades sin el aval del Ejecutivo federal. El comunicado oficial enfatiza que la legislación mexicana no permite la realización de operaciones por agentes extranjeros en el país, salvo cooperación técnica e intercambio de información.
- Uno de los agentes entró como visitante sin permiso para actividades operativas.
- El otro agente ingresó con pasaporte diplomático, pero sin acreditación para operativos.
- No se autorizó formalmente la participación en misiones en territorio nacional.
- México reitera su voluntad de mantener una relación respetuosa y colaborativa con EE.UU.
- Se subraya el respeto absoluto a la soberanía nacional y la reciprocidad en la cooperación.
Por su parte, la Casa Blanca ha pedido a México mayor compasión ante la muerte de los agentes y ha expresado condolencias a sus familias. El Gobierno mexicano ya había manifestado solidaridad públicamente a través de la presidenta Sheinbaum.
“Siempre con respeto absoluto a la soberanía nacional, la reciprocidad, la confianza mutua y sin subordinación.” - Comunicado oficial del Gobierno de México
Este incidente ha puesto en evidencia las complejidades en la cooperación bilateral en materia de seguridad y narcotráfico, además de la importancia de respetar los protocolos y la soberanía de cada país.