Petro cuestiona la gestión de Urrá y exige cambios inmediatos
En los últimos dos días, el presidente Gustavo Petro ha cuestionado fuertemente la dirección de la hidroeléctrica Urrá en el manejo de las recientes inundaciones que afectan al departamento de Córdoba. Petro ha pedido en varias ocasiones la renuncia del presidente encargado de la compañía, Juan Acevedo Rocha, quien ha rechazado la solicitud argumentando que renunciar implicaría asumir responsabilidades penales que el mandatario le atribuye.
La Junta Directiva de Urrá, dominada por funcionarios del gobierno
Los ataques de Petro también se han dirigido contra la Junta Directiva de Urrá, compuesta por siete miembros. Sin embargo, cinco de ellos son delegados del gobierno actual: tres pertenecen al Ministerio de Hacienda y dos al Ministerio de Minas y Energía. Los únicos miembros externos son el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, y el alcalde de Tierralta, Jesús David Contreras, aliado del bloque gubernamental.
Inestabilidad y conflictos políticos afectan la estabilidad de Urrá
La estabilidad administrativa y técnica de Urrá, que durante tres décadas tuvo solo tres presidentes, se ha visto afectada durante el gobierno de Petro. En los últimos cuatro años, la presidencia ha cambiado tres veces, y la empresa enfrenta tensiones políticas internas, con la influencia de grupos como la casa Chagüi, y conflictos entre sectores políticos del departamento que ponen en riesgo la solidez de la compañía.
Escándalos y denuncias complican la gestión en Urrá
A finales de 2024, el entonces ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, hoy privado de la libertad por el escándalo de la UNGRD, denunció a altos funcionarios vinculados a Ecopetro y al círculo cercano del presidente Petro por presunto tráfico de influencias relacionado con la venta de energía en Urrá. Estos hechos han contribuido a la crisis que enfrenta la empresa y a la percepción de una mala gestión durante el actual gobierno.
¿Cómo impactará esta crisis en el futuro de Urrá y Córdoba?
La situación de Urrá bajo la administración de Gustavo Petro plantea dudas sobre la capacidad del gobierno para manejar la empresa y enfrentar las consecuencias de las inundaciones en Córdoba. La influencia política, los cambios frecuentes en la dirección y los escándalos asociados ponen en riesgo la estabilidad financiera y operativa de la hidroeléctrica. El futuro de Urrá y su rol en el desarrollo regional está en un momento crucial.