La Misión de Verificación de la ONU presentó su más reciente informe sobre el seguimiento al Acuerdo de Paz de 2016, destacando avances limitados en la implementación de la Reforma Rural Integral, uno de los puntos fundamentales para superar las causas estructurales del conflicto en Colombia.
Un operativo sin precedentes en la entrega de tierras
De los tres millones de hectáreas comprometidas para la reforma, solo se han entregado 323.579, lo que representa cerca del 11%. Además, la formalización de la propiedad apenas alcanza el 28% de las tierras adjudicadas, con 86.000 hectáreas con títulos definitivos, evidenciando un retraso significativo.
- Más de 491 firmantes del Acuerdo han sido asesinados desde su firma, complicando la seguridad de los reincorporados.
- En formalización de la propiedad, se han legalizado 3.905.572 hectáreas de una meta de siete millones, un avance del 56%.
- La seguridad jurídica sigue siendo un reto pendiente para garantizar el impacto real de la reforma en campesinos, mujeres rurales y víctimas.
Miroslav Jenča, jefe de la Misión de Verificación de la ONU, enfatiza la importancia de acelerar la implementación para cumplir con los compromisos del Acuerdo de Paz y mejorar la seguridad y condiciones de vida de las comunidades rurales.
El informe también resalta que cerca de 11.000 firmantes continúan en proceso de reincorporación, mientras que la seguridad sigue siendo un desafío crítico para quienes dejaron las armas, afectando la estabilidad y confianza en el proceso de paz.
El camino hacia la formalización y la seguridad jurídica
Aunque se observan progresos en la legalización de tierras, la insuficiente entrega y formalización limita el alcance de la reforma rural integral. La seguridad jurídica para los beneficiarios es fundamental para consolidar la paz y promover el desarrollo rural sostenible en Colombia.