Las dificultades para conciliar el sueño en la población adulta colombiana se han incrementado notablemente, vinculadas principalmente al estrés y la ansiedad. Reportes recientes de organizaciones especializadas en salud del sueño evidencian cómo estos factores, junto con hábitos cotidianos, afectan la calidad del descanso.
Dormir bien ya no depende únicamente del cansancio físico. Según datos publicados por la Sleep Foundation, más del 50 % de los adultos identifica el estrés y la ansiedad como las causas principales de sus problemas para dormir, en un contexto donde las presiones laborales, económicas y el uso constante de dispositivos digitales juegan un papel fundamental.
El impacto del estrés y la ansiedad en el sueño es un fenómeno creciente que afecta la salud y el bienestar general de la población.
La Asociación Colombiana de Medicina del Sueño coincide con estos hallazgos y resalta la importancia de adoptar hábitos saludables para mejorar la calidad del sueño y reducir los efectos negativos del cansancio acumulado en la vida diaria.