La prima de guerra impulsa el precio del petróleo y gas
Más de una semana después del inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, la tensión en Oriente Próximo sigue en aumento, extendiéndose incluso a países vecinos como Líbano. Esta situación ha provocado un fuerte impacto en los mercados energéticos: el barril de petróleo Brent llegó a rozar los 110 dólares, mientras que el precio del gas natural europeo se disparó un 68% en el contrato TTF.
Expertos como David Ardura, codirector de inversiones en Finaccess Value, señalan que la prima de guerra está incorporada en los precios, pero su duración dependerá de la evolución del conflicto y la posible estabilización del mercado energético.
La amenaza en el estrecho de Ormuz preocupa a inversores globales
El Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, es un punto crítico. Robin J. Brooks, economista de Brookings Institution, advierte que cualquier ataque a embarcaciones en esta zona tendría consecuencias catastróficas para los mercados energéticos y financieros, elevando aún más los precios y fortaleciendo al dólar.
Aunque la mayoría de analistas considera que esta amenaza no se materializará a corto plazo, la incertidumbre sobre la duración y alcance del conflicto mantiene en alerta a los inversores.
La deuda soberana refleja temores por inflación y tipos de interés
El conflicto también ha afectado la curva de tipos de la deuda pública en Europa y Estados Unidos. El bono español a 10 años subió 28 puntos básicos la última semana, mientras que la expectativa de una posible subida de tipos en la zona euro ha aumentado al 40%. En EE. UU., el mercado ajustó a la baja la probabilidad de recortes en las tasas de interés de la Reserva Federal.
Este escenario refleja el temor creciente a un repunte inflacionario derivado del encarecimiento de la energía y su impacto en la economía global.
El horizonte económico se nubla por el alza energética
La escalada del precio del petróleo está enfriando las perspectivas económicas en Europa. Si el crudo se mantiene en niveles elevados, la Comisión Europea estima que la inflación podría superar sus previsiones iniciales en cuatro o cinco décimas, mientras que el PIB podría reducirse entre tres y cuatro décimas.
En España, Funcas calcula que un conflicto prolongado por tres meses podría elevar la inflación por encima del 3% y restar dos décimas al crecimiento económico previsto para 2026.
¿Cómo evolucionará el impacto del conflicto en los mercados globales?
El futuro del conflicto y su repercusión en los mercados dependen de varios factores, entre ellos la duración de la ofensiva y la posibilidad de un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz. Los inversores vigilan de cerca la evolución del precio del petróleo, la respuesta de los bancos centrales y la estabilidad política en la región.
Mientras tanto, la incertidumbre mantiene la prima de guerra activa, condicionando decisiones de inversión y afectando la confianza en la recuperación económica global.