Medio ambiente

El legado invasor de los hipopótamos de Pablo Escobar en Antioquia

Los hipopótamos introducidos en la década de 1980 en la Hacienda Nápoles se han convertido en una amenaza ecológica para los ecosistemas nativos de Antioquia, lo que llevó al Ministerio de Ambiente a implementar un plan de control que incluye eutanasia, esterilización y reubicación.

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Foto: La voz del país

Un operativo sin precedentes para frenar una invasión biológica

La presencia de hipopótamos en los ríos y selvas de Antioquia, que inició con la introducción de cuatro ejemplares en la década de 1980, ha pasado de ser una curiosidad a una amenaza ambiental de gran magnitud. La población supera hoy los 200 individuos y podría alcanzar los 1.000 en 2035 si no se toman medidas urgentes.

Ante esta situación, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible decidió activar un plan que contempla la eutanasia de al menos 80 hipopótamos para evitar daños irreversibles a la biodiversidad. La ministra (e) Irene Vélez enfatizó que la acción responde a recomendaciones científicas que buscan controlar la población.

El origen insólito: de la opulencia del narcotráfico al ecosistema colombiano

Los hipopótamos llegaron a Colombia gracias a Pablo Escobar, quien en su Hacienda Nápoles importó ilegalmente animales exóticos para crear un zoológico privado. Tras su muerte y el abandono del lugar, la mayoría de animales fueron reubicados, excepto los hipopótamos, por su tamaño y agresividad, lo que permitió que se adaptaran y reprodujeran libremente.

El clima y las condiciones del Magdalena Medio resultaron ideales para la especie, que no enfrenta depredadores naturales ni limitaciones ambientales como en África, lo que ha generado un crecimiento poblacional anual cercano al 10%.

El impacto devastador en la biodiversidad regional

La expansión de los hipopótamos ha alterado extensas áreas del ecosistema del río Magdalena, compactando suelos, modificando humedales y provocando la eutrofización de cuerpos de agua por la acumulación de materia orgánica, afectando gravemente a especies nativas como el manatí del Caribe, el bocachico, nutrias, caimanes y tortugas endémicas.

Los estudios indican que un solo hipopótamo requiere hasta 8 kilómetros cuadrados para su desarrollo, y la manada actual ha invadido cerca de 2.000 kilómetros cuadrados, un territorio equivalente a tres veces la ciudad de Medellín.

Declaratoria oficial y medidas para el control de la población

En marzo de 2022, el Ministerio de Ambiente declaró al hipopótamo como especie exótica e invasora, lo que permitió implementar acciones legales y recursos para su manejo y erradicación. Esta decisión fue apoyada por el Comité Técnico Nacional de Especies Introducidas y/o Trasplantadas Invasoras.

Además de la eutanasia, se contempla la esterilización y reubicación de algunos ejemplares, aunque la endogamia genética y la falta de aceptación internacional dificultan su traslado a otros países.

Innovación científica para enfrentar el desafío

Antes de optar por la eutanasia, Colombia desarrolló procedimientos pioneros en control de natalidad para hipopótamos en vida silvestre, gracias a la colaboración de corporaciones autónomas, universidades y expertos veterinarios. Este esfuerzo refleja el compromiso científico para manejar una problemática sin precedentes.

La voz del país

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