Mientras millones de colombianos siguen pagando el Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF), más conocido como el 4×1.000 en sus cuentas bancarias, la exención múltiple aprobada por la Ley 2277 de 2022 permanece atrapada en un limbo tecnológico y jurídico del que nadie parece querer asumir la responsabilidad.
La norma ordenó que desde el 13 de diciembre de 2024 las personas pudieran tener exentas de dicho impuesto todas las cuentas de ahorro que posean en diferentes entidades financieras, cooperativas, fondos de empleados y bancos digitales, siempre y cuando el total de movimientos no supere las 350 Unidades de Valor Tributario (UVT).
Un beneficio económico significativo
Si la norma de exención de 4×1.000 fuera habilitada este año, el monto que no cobijaría el pago de ese tributo sería de hasta 18,3 millones de pesos para todas las cuentas de una persona, según cálculos de expertos.
Los obstáculos que persisten
- Falta de un sistema interoperable único que permita a las entidades financieras verificar el cumplimiento del límite de 350 UVT.
- Vacíos regulatorios que no definen claramente cómo se debe implementar la exención múltiple.
- Ausencia de liderazgo estatal para coordinar a los actores involucrados, como bancos, cooperativas y el Gobierno.
El problema no sería técnico, sino la falta de un sistema interoperable único, vacíos regulatorios y ausencia de liderazgo estatal, dicen expertos.
La crítica también llegó desde el sector financiero. Nu lanzó una dura crítica al Gobierno por no implementar la medida que amplía la exención de 4×1.000 a más de una cuenta en Colombia, según reportó Pablo Pachón Ramírez.