Un operativo sin precedentes liderado por la Guardia Civil española y la Audiencia Nacional permitió la incautación de entre 30 y 45 toneladas de cocaína a bordo del buque Arconian, interceptado en el Atlántico tras zarpar desde Sierra Leona con destino declarado a Libia.
El carguero, con bandera de Comoras, se encuentra en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria, donde se inspecciona la carga y se judicializa a los 23 tripulantes capturados durante el operativo.
La investigación avanza bajo reserva, limitando detalles sobre la procedencia exacta del alijo y la estructura criminal detrás del envío, mientras en Colombia las autoridades monitorean atentamente los reportes para establecer posibles conexiones con grupos armados y narcotraficantes nacionales.
- Análisis de marcajes, rutas logísticas y características de los paquetes para rastrear el origen de la droga.
- Comparación con cargamentos detectados previamente en el Caribe colombiano.
- Estudio de nuevas rutas de tráfico que incluyen escalas en África occidental como Guinea-Bissau, Cabo Verde y Nigeria.
- Identificación de puertos colombianos recurrentes en tráfico: Cartagena, Barranquilla y Santa Marta.
- Uso del corredor de La Guajira, entre Colombia y Venezuela, como ruta marítima hacia el Atlántico.
Este redireccionamiento de rutas responde al aumento de controles militares e internacionales en el Caribe, obligando a las redes criminales a utilizar África occidental como escala intermedia para sus envíos hacia Europa y Asia.
Para las autoridades colombianas, el análisis forense de la droga será esencial para determinar si existe un vínculo directo con organizaciones criminales nacionales o si el cargamento se consolidó en otras etapas del tránsito internacional.