Josh D'Amaro asumió el cargo de CEO de The Walt Disney Group con grandes expectativas, pero su primera semana ha estado marcada por el colapso de dos importantes operaciones tecnológicas que sumaban miles de millones de dólares.
El impacto en la comunidad tecnológica y de entretenimiento
El acuerdo entre Disney y OpenAI, que incluía una inversión de 1.000 millones de dólares y un pacto para que los usuarios de ChatGPT y la aplicación de videos Sora pudieran utilizar personajes animados de Disney, se vino abajo cuando OpenAI decidió cerrar Sora para racionalizar su oferta de productos.
“Es probable que Disney sea la empresa más perjudicada por el cierre de Sora por parte de OpenAI”, afirmó la analista de Bloomberg Geetha Ranganathan.
Además, Epic Games, en la que Disney invirtió 1.500 millones de dólares hace dos años con D'Amaro como arquitecto principal de la operación, anunció el despido de 1.000 empleados debido al bajo rendimiento de las nuevas versiones de su videojuego estrella Fortnite.
La apuesta de Disney por crear un universo digital interactivo a través de Epic Games y su integración con Disney+ parece enfrentar un futuro incierto luego de estos reveses.
Una semana decisiva para el nuevo liderazgo de Disney
D'Amaro, quien anteriormente fue vicepresidente de la filial de Experiencias y responsable de parques, hoteles y cruceros, ahora debe redirigir la estrategia tecnológica y de innovación de Disney tras estos inesperados contratiempos.