Tras las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026, un estudio realizado por Climalab advierte que 66 de las 102 curules del nuevo Senado colombiano —equivalentes al 65 %— muestran un compromiso bajo o nulo con la agenda ambiental.
Este panorama genera preocupación en el contexto de los crecientes efectos del cambio climático en Colombia, donde temas como la protección de la Amazonia, la regulación del fracking y la minería son objeto de profundas divisiones entre los nuevos senadores.
El análisis señala que los partidos Centro Democrático y Pacto Histórico concentran la mayor parte de estas curules con escaso compromiso ambiental, lo que podría afectar la capacidad del Senado para impulsar políticas efectivas en favor del medio ambiente.
El compromiso con la agenda ambiental es fundamental para enfrentar la crisis climática que ya impacta la vida cotidiana de los colombianos, aseguró Edwin Caicedo, periodista especializado en medioambiente y salud.
La preocupación aumenta debido a que el cambio climático ha reducido las horas seguras para trabajar y desplazarse, lo que evidencia la urgencia de políticas que prioricen la sostenibilidad y la protección ambiental.