Un operativo de recuperación del espacio público en el barrio Los Calamares, en Cartagena, terminó en una nueva denuncia por presunto abuso policial. El Colectivo Comunitario Antirracista Contexto y la Corporación Justicia y Democracia aseguran que la intervención contra una manifestación pacífica que reclamaba el restablecimiento del servicio eléctrico se convirtió en un 'operativo hostil y desproporcionado'.
Las denuncias: golpes, taser y amenazas
- Empujones, golpes y uso de dispositivos de descarga eléctrica (taser) contra personas ya reducidas.
- Inmovilizaciones violentas, presiones sobre el cuello y tratos humillantes.
- Entre ocho y diez personas habrían resultado afectadas, según las organizaciones.
El caso más visible es el de Carlos Arturo Ovalle, artista, gestor cultural y líder comunitario del barrio. Según la denuncia, Ovalle fue golpeado por agentes de la Policía incluso cuando ya estaba reducido, recibió amenazas y fue objeto de registros fotográficos y señalamientos que pretenderían vincularlo falsamente con actividades delictivas.
Un patrón de perfilamiento contra el líder social
Las organizaciones denuncian un presunto patrón de perfilamiento contra Ovalle. Aseguran que ha sido objeto de seguimientos y señalamientos en 2016, 2020, 2024 y 2026, lo que consideran una persecución vinculada a su trabajo comunitario y a la defensa de causas sociales.
Funcionarios señalados y justificación del operativo
- Kevin Zalsa, funcionario de la Secretaría del Interior de Cartagena, habría calificado a Ovalle como 'delincuente' y dicho que 'se lo merecía' cuando ya estaba esposado en una estación de Policía.
- El subteniente Ricardo Herrera Trujillo (código 002144) habría tomado fotos de Ovalle para entregarlas a terceros, poniendo en riesgo su vida.
- Se intentó justificar el procedimiento con la supuesta sustracción de un arma de dotación, versión que las organizaciones piden aclarar con una investigación independiente.
El calvario de Ovalle: detención, hospital y alta
Ovalle fue trasladado a la estación de Policía del barrio Nuevo Bosque, donde permaneció detenido hasta las 11 de la noche. Luego fue llevado al Hospital Universitario de Cartagena, donde recibió atención médica y fue dado de alta a las 6 de la mañana del día siguiente.
Exigencias: investigación, atención y garantías
- Apertura de una investigación 'inmediata, independiente, transparente y exhaustiva' por parte de Personería Distrital, Defensoría del Pueblo, Procuraduría y Fiscalía.
- Atención médica, psicológica y acompañamiento integral para Ovalle y los demás afectados.
- Identificación plena de los uniformados y funcionarios presuntamente involucrados.
- Garantías de no repetición y respeto al derecho a la protesta pacífica.
- Solución definitiva a la crisis del servicio de energía, sin condicionamientos como el cambio de medidores.
Las organizaciones piden que se garantice el derecho fundamental a la protesta pacífica y que se esclarezcan los hechos con una investigación imparcial y objetiva.