En una reunión extraordinaria celebrada este 31 de julio de 2026, la asamblea general de accionistas de Propal aprobó y radicó formalmente ante la Superintendencia de Sociedades la solicitud de apertura de un proceso de liquidación judicial. La decisión se tomó después de agotar todas las opciones de transformación y sostenibilidad, según informó la compañía.
Una decisión dolorosa pero necesaria
De manera simultánea, la empresa anunció la interrupción de las operaciones en su planta industrial ubicada en el municipio de Guachené (Cauca) a partir de la fecha, debido a las pérdidas operativas actuales. Desde Propal calificaron esta medida como 'una decisión dolorosa pero necesaria para proteger a terceros', tras no encontrar una salida financiera viable.
El impacto en la comunidad
La crisis de la empresa ya había forzado la suspensión de las operaciones industriales en su planta de Yumbo. Ahora, con el cierre de la planta en Guachené, se espera un impacto significativo en el empleo y la economía local, aunque la compañía no ha dado detalles sobre el número de trabajadores afectados.
Continuar operando solo aumentaría las pérdidas y pondría en riesgo los intereses de los acreedores y demás grupos de interés.
La solicitud de liquidación judicial será estudiada por la Superintendencia de Sociedades, que deberá decidir si acepta el proceso. Mientras tanto, Propal se convierte en un nuevo caso de empresa tradicional colombiana que enfrenta dificultades financieras en un entorno económico desafiante.