Un giro inesperado en el valor del oro durante el conflicto en Irán
En las tres semanas desde que comenzó la guerra en Irán, el oro ha caído un 13%, una caída marcada por la venta masiva de grandes inversores que buscan liquidez en medio del desplome de las bolsas globales. A diferencia del petróleo, cuyo precio se ha disparado un 50% por el cierre del estrecho de Ormuz, el oro no ha actuado como el refugio seguro tradicional.
La presión sobre los fondos cotizados en oro y su impacto en el mercado
Los fondos cotizados (ETF) respaldados por oro físico, populares en los últimos años, han visto una salida significativa de capital especulativo. Para cubrir estas retiradas, los fondos han vendido reservas de oro, aumentando la volatilidad y arrastrando el precio del metal hacia abajo. Desde el inicio del conflicto, se han vendido aproximadamente 1.000 millones de onzas, un fenómeno no visto desde noviembre pasado.
El papel del dólar y la deuda estadounidense en la caída del oro
El fortalecimiento del dólar, que ha subido un 2% frente a otras monedas, ha afectado negativamente al oro. La moneda estadounidense se ha consolidado como el refugio definitivo durante el conflicto, impulsada por la subida del precio del petróleo y la estabilidad de la Reserva Federal, que mantiene las tasas de interés. Además, el aumento en los rendimientos de los bonos estadounidenses hace que estos sean más atractivos frente al oro.
Perspectivas futuras y recomendaciones para inversores
Aunque la volatilidad se mantendrá alta a corto plazo, los analistas mantienen una visión optimista sobre el oro a largo plazo, esperando que recupere su papel como activo refugio una vez que se estabilicen las posiciones especulativas. Se recomienda mantener una asignación media en carteras, considerando el oro como protección frente a riesgos monetarios derivados de conflictos geopolíticos.
La plata y otros metales preciosos frente a la incertidumbre
Mientras el oro pierde terreno, la plata ha mostrado una caída aún más pronunciada del 20% en el mismo periodo, debido a su alta volatilidad y dependencia industrial. A diferencia del oro, la plata no cuenta con el respaldo estructural de bancos centrales, lo que aumenta su riesgo como inversión en tiempos de incertidumbre.