El papa León XIV exhortó este domingo, 7 de junio, a los católicos españoles a no despreciar al hermano y salir del 'egoísmo, la indiferencia y de una fe cómoda y privada' para comprometerse con 'el bien común', en una multitudinaria misa ante más de 1,2 millones de personas en la plaza de Cibeles de Madrid.
Nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano
Con esas palabras, León XIV recordó a los fieles la necesidad de 'romper las cadenas de todo egoísmo'. La misa, el acto más multitudinario de la visita del papa a España, precede a la procesión del Corpus Christi que recorrerá las calles de la capital.
Un homenaje a la tradición religiosa española
El papa inició su homilía con un homenaje a la tradición religiosa de España, al Corpus Christi y a sus 'solemnes procesiones', que 'han plasmado durante siglos la piedad, el arte, la música, la arquitectura y la vida del pueblo español'.
Después de la misa, el pontífice presidirá la procesión del Corpus Christi, y explicó que de esta manera 'Jesús camina por las calles, atraviesa las plazas, visita nuestros barrios, habita los lugares de nuestra vida cotidiana'.
Él es el Dios cercano que camina con su pueblo, el Señor de la historia, consuelo de los débiles, luz para las familias, esperanza para los enfermos, paz para quien sufre. El Cristo que pasa por las calles en la custodia es el mismo que se identifica con los pobres, los abatidos, los que están solos y desamparados
La ceremonia religiosa es el acto más multitudinario de la visita del sumo pontífice a este país.