El ‘gas de la risa’, conocido científicamente como óxido nitroso, se ha popularizado en los últimos años como una droga recreativa entre jóvenes. Sin embargo, especialistas del Instituto Guttmann, un reconocido hospital de neurorehabilitación en Badalona, Barcelona, han encendido las alarmas sobre los riesgos que implica su consumo repetido.
Un operativo sin precedentes en la neurorehabilitación
Durante el último lustro, los expertos han documentado múltiples casos de pacientes que presentan graves secuelas neurológicas asociadas al uso continuado de óxido nitroso. Estas afectaciones pueden ser irreversibles y comprometen el sistema nervioso central, generando un impacto profundo en la calidad de vida de quienes lo consumen.
“El consumo reiterado de este gas puede causar daños severos y permanentes en el sistema nervioso, algo que muchos desconocen debido a la percepción errónea de que es una sustancia inofensiva”, advierten los especialistas del Instituto Guttmann.
El creciente uso recreativo del óxido nitroso ha llevado a que los jóvenes expongan su salud a riesgos significativos, lo que exige campañas de prevención y mayor información sobre sus efectos nocivos.
- Daños irreversibles en el sistema nervioso central.
- Afectaciones severas que requieren neurorehabilitación especializada.
- Posible pérdida de funciones motoras y cognitivas.
- Riesgo de secuelas permanentes que afectan la calidad de vida.