Una ley que redefine el rol militar en conflictos internos
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, promulgó este miércoles una ley que anula las restricciones a la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos, en medio de las protestas y bloqueos de carreteras de sectores que desde hace 22 días exigen su renuncia.
La norma no implica un 'estado de excepción', pero el presidente ahora dispone del uso de la fuerza en las protestas que exigen su renuncia.
La ley permite que las Fuerzas Armadas actúen en apoyo a la Policía para garantizar el orden interno, sin necesidad de declarar estado de sitio o emergencia nacional.
La medida ha generado reacciones encontradas en el país. Mientras el gobierno asegura que busca proteger la seguridad ciudadana y garantizar la libre circulación, sectores opositores y organizaciones de derechos humanos advierten sobre una posible militarización de la vida pública.
El contexto de las protestas
Las movilizaciones, que cumplen más de tres semanas, han incluido bloqueos en rutas clave y concentraciones masivas en La Paz y otras ciudades. Los manifestantes exigen la renuncia de Paz por presuntos actos de corrupción y mala gestión económica.
Hasta ahora, la Policía había sido la única fuerza encargada de contener las protestas, pero con la nueva ley, los militares podrán participar directamente en operativos de control y desbloqueo.