Actualidad

'El público de Los Prisioneros quedó huérfano'

Noticia "El público de Los Prisioneros quedó huérfano"Claudia Narea, guitarrista y miembro fundadora de Los Prisioneros, habla sobre la vigencia de la banda y s...

Publicado

Foto: La voz del país

Noticia "El público de Los Prisioneros quedó huérfano"Claudia Narea, guitarrista y miembro fundadora de Los Prisioneros, habla sobre la vigencia de la banda y su libro de memorias.Claudio Narea, guitarrista y ex integrante de Los Prisioneros Foto: Archivo personalLink Andres Orlando Zambrano Diaz18.05.2026 17:49 Actualizado: 18.05.2026 17:49 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Claudio Narea, en la guitarra, Jorge González, bajo, Miguel Tapia, en la guitarra constituyeron el núcleo central del mítico grupo chileno de rock Los Prisioneros. González fue la voz y el autor de la letras, y ante los fans en líder indiscutido. Sin embargo, en un grupo que marcó tanto al rock cantado en español, Narea y Tapia tienen mucho que decir. De hecho en la actualidad son ellos los que se encargan de mantener vivo el legado, dado que González tuvo un accidente cardiovascular que hace difícil su regreso a los escenarios.Cada uno tiene su versión de lo que fue la historia del grupo y, tal vez, soloClaudio está dispuesto a dar a conocer la suya. El ex guitarrista estuvo en Colombia presentando su libro 'Los Prisioneros, la biografía de un amistad. Narea fue el primero en bajarse del grupo, en 1990, en parte por un lío de faldas con su compañero Jorge González, pero, sobre todo, por la compleja personalidad del líder y cantante del grupo. Esa tensión y esa suerte de dependencia de Gonzalez hacia él, que probablemente esconde algún tipo de sentimiento homo erótico, es lo que atraviesa el libro de Narea, y su “verdad” del grupo de rock chileno más importante de la historia. Los autores de inolvidables canciones como El baile de los que sobran, We are south americans rockers y ¿Por qué no se van?.Hablar de Los Prisioneros es hablar de la historia del rock en América Latina. Cuando mira hacia atrás, ¿pensó alguna vez que seguirían tan vigentes después de tanto tiempo?Una de las cosas que más me ha sorprendido en los últimos años es la cantidad de fans jóvenes que tenemos: chicos de colegio, universitarios, que siguen a Los Prisioneros y van a mis conciertos hoy, sin haber visto nunca al grupo. Eso es sorprendente, porque la música hoy te machaca por todos lados, tienes que escuchar reggaetón o trap. Encontrar gente joven con espíritu aventurero que simplemente busca la música que le gusta... eso me asombra profundamente.¿Por qué cree que Los Prisioneros lograron conectar y además traspasar las fronteras de Chile tan rápidamente? Fueron la primera banda chilena que sonó con fuerza en Colombia.Portada del libro de Claudio narea Foto:Archivo personal Las cosas no son casuales. No nos pegamos acá solo por talento; había un sello trabajando para que eso sucediera. Teníamos un manager que logró contacto con la EMI. Sacamos el disco Pateando piedras, después La cultura de la basura, y entre tanto nos pusieron en una lista de nueve artistas latinoamericanos considerados prioritarios. Nos dijeron, vamos a poner tiempo y dinero para que esto funcione en otros países. Así fue como llegamos a sonar acá. Eso sí, la EMI nos eligió porque ya éramos los más conocidos en Chile.Chile tiene además una tradición de música con conciencia social: Víctor Jara, Violeta Parra... ¿Bebieron de esa fuente?Honestamente, yo no puedo decir que supiera mucho de ellos. De Violeta Parra, un par de canciones. Víctor Jara, menos todavía, porque nosotros crecimos en dictadura y eso no sonaba. Los vine a descubrir bien entrado en los años noventa, buscando música. Antes sabía que existían, pero no mucho más. Lo que sí me ha pasado con el tiempo es que me descubro fans de ellos en muchos lugares inesperados.En su libro usted cuenta que conoció a Nicanor Parra y que en algún momento fue su chofer. ¿Cómo ocurrió eso?No fui su chofer de verdad, no me contrató como tal. Una amiga me dijo un día: "necesito que vayas a buscarlo a la playa donde vivía y lo lleves al médico". Fui con algo de susto, pensando que sería un tipo muy estirado, muy distante. Y no fue así para nada: hicimos muy buenas migas. Hablamos de Nicanor, de Allen Ginsberg, de los Beatles. Me pidió que le consiguiera una canción de Paul McCartney que no tenía. Lo vi tres veces en ese plan de chofer —lo buscaba, lo llevaba al médico, a comer— y fue un momento enorme para mí. De hecho, me regaló un libro suyo con una dedicatoria que decía: "Nicanor Parra dedica este ejemplar de Poemas para combatir la calvicie a su querido amigo, ídolo y chofer."¿Qué es vivir después de Los Prisioneros?Es la misma vida, pero más clara. Cuando me fui en febrero del año noventa, descubrí que mientras estaba en Los Prisioneros todo era un caos que me podía hacer mucho daño. Irme fue una buena decisión. Me permitió darme cuenta de que también podía hacer música por mi cuenta. Lo de Los Prisioneros es algo entrañable, no lo voy a negar, pero hay vida después. Hoy tengo cinco hijos, vivo con los dos más pequeños —el menor va a cumplir cuatro años—, y hay cosas que no tienen nada que ver con la música ni con la fama y que me satisfacen enormemente.¿Sigue tocando canciones de Los Prisioneros? Toco muchas, porque el público de Los Prisioneros quedó huérfano cuando el grupo dejó de existir para mí desde el año 2003, y los demás siguieron hasta 2006. Ese público no tiene a quién más acudir. Y yo he tocado en lugares que nunca imaginé: giras por España, Francia, Inglaterra, Australia, Canadá, Estados Unidos. Ahora viajo menos, porque me ha empezado a generar cierto rechazo todo lo que está pasando con los trámites y eso, pero sigo haciendo música nueva, grabando canciones.Su primer libro generó muchos problemas. Usted fue el primero de Los Prisioneros en contar la historia desde adentro. Sí. Habían salido otros libros antes, basados en información que flotaba en el aire, algunos de entrevistas. Incluso Jorge está involucrado en uno de ellos, cinco años antes que yo, y aunque lo entrevistaron, son sus palabras: no puede decir que no es su libro. Yo cito bastante ese libro en el mío, porque creo que cada uno aporta algo. El rompecabezas lo tiene que armar el lector. Yo saqué cosas bien importantes de los otros libros, y espero que el mío también aporte cosas que no estaban contadas.Se habla mucho de que la historia de la separación está mal contada, que fue solo "un lío de faldas"... Eso no es verdad. La gente cree que sabe de qué trata la historia y cuando va leyendo se da cuenta de que no. Es fácil decir que se separaron por un lío de faldas, pero no, no es así. Por eso el libro se llama como se llama: porque es insospechado. La gente supone que conoce la historia y descubre que no la conoce para nada.En 2021 usted reveló que estuvo chateando con Jorge González durante un mes. Él lo negó públicamente.Él me empezó a escribir durante la pandemia y fue bueno, fue una conversación real. Pero cuando le dije que estaba pensando en contar esos intercambios en un nuevo capítulo del libro, me respondió claramente: "Yo nunca voy a reconocer que estuve chateando contigo". Me lo dijo dos veces. Yo no tengo problema en reconocerlo, por eso lo conté. Luego él salió públicamente a decir que la persona con la que yo conversaba era probablemente un fan haciéndose pasar por él. No es así. Era él.¿Y con Miguel Tapia mantiene relación?Tocamos juntos hasta que empezó la pandemia en 2020. Pero hubo un problema serio: la empresa Movistar hizo una serie y necesitaba pagarle a Los Prisioneros por usar el nombre. Miguel autorizó el nombre y se quedó con el dinero. No nos llegó nada ni a Jorge ni a mí. Él registró el nombre en su momento como una forma de cuidarnos a los tres, no para apropiarse de algo colectivo. Okay, en ese momento podía tener sentido. Pero han pasado cuarenta años. Eso ya no tiene ninguna justificación.¿Vio la serie de Movistar o el documental Rompan todo?Rompan todo lo vi y me sirvió, porque pude entusiasmarme con otros grupos que nunca había seguido mucho. Lo hicieron bien. La serie de Movistar no la vi, pero me quedé con los comentarios de la gente y con lo que pude escuchar del tráiler. Antes hubo otra serie, Sudamerican Rockers, que está en YouTube, y la vi un par de minutos: es muy ingrato ver tu historia contada por personas que no nos conocían y que además tenían licencia para inventar personajes y situaciones. Eso no tiene ningún sentido. Si vas a contar nuestra historia, cuéntala; no la uses como excusa para un negocio contando cualquier cosa.En la inauguración de los Juegos Panamericanos en Chile tocaron Los 3 y Los Bunkers. ¿No extrañó que Los Prisioneros no estuvieran?Ni siquiera lo sabía, no tenía idea. Mira, Los Prisioneros no existen realmente como banda. No hay cómo convocarlos. Los 3 y Los Bunkers son muy buenas bandas, pero no son exactamente lo mismo. No hay ninguna banda chilena que, fuera de Chile, tenga el peso que tuvieron Los Prisioneros. Eso no me quita el sueño, pero es la realidad. Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Conforme a los criterios de Saber más Temas relacionadosLos PrisionerosChileRock en españolIndustria musicalBiografíaBiopics SugerenciasBOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.Registrate

La voz del país

Somos un medio de comunicación colombiano comprometido con informar de manera oportuna, responsable y transparente sobre los acontecimientos que marcan la realidad del país y del mundo.