En Córdoba, el río Sinú es mucho más que un cauce de agua: es el corazón de la despensa regional y nacional. De sus aguas dependen cultivos esenciales como maíz, arroz, yuca, plátano, ñame y fríjol, además del ganado que se alimenta en sus llanuras, proporcionando carne y leche.
Esta relación entre la cocina local y el territorio tiene raíces profundas. Los zenúes, habitantes originarios de la región, diseñaron un sistema agrícola basado en la gestión inteligente del agua, creando canales que permitían que las crecidas del río inundaran las tierras para luego retirarse, dejando sedimentos fértiles que enriquecían la tierra sin interrumpir el calendario agrícola.
Un legado ancestral que sostiene la vida y la fertilidad
El conocimiento zenú sobre el territorio inundable del río Sinú es un ejemplo de cómo la naturaleza y la cultura se entrelazan para garantizar la producción agrícola sostenible. La creciente del río no era vista como un obstáculo, sino como un aliado que aseguraba la fertilidad del suelo y la continuidad de las cosechas.
"El río Sinú es vida. Es fertilidad. Es despensa."