Seguridad

El ultimátum de De La Espriella a los capos del Eln, disidencias y bandas criminales

El presidente electo Abelardo De La Espriella da un ultimátum a los jefes del Eln, disidencias y 'clan del Golfo' antes del 7 de agosto. Los capos, como 'Iván Mordisco' y 'Chiquito Malo', permanecen ocultos en la Amazonía y el Nudo de Paramillo.

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Foto: La voz del país

A menos de dos semanas de asumir la presidencia de la República, Abelardo De La Espriella comenzó a marcar los lineamientos de lo que será su política de seguridad. En medio de los empalmes regionales, el presidente electo lanzó un mensaje directo a los principales comandantes de los grupos armados ilegales: les dio un ultimátum para que se sometan o se entreguen a la justicia antes del próximo 7 de agosto; de lo contrario, advirtió que, una vez llegue a la Casa de Nariño, las operaciones en su contra no cesarán hasta lograr su rendición, captura o neutralización.

La advertencia se produce en un momento en el que las principales organizaciones armadas conservan intactas sus líneas de mando y mantienen presencia en amplias zonas del país, en parte, debido al desarrollo de la fracasada ‘paz total’ impulsada por el presidente Gustavo Petro, que llevó a suspender órdenes de captura, reconocimiento de voceros y abrió mesas de diálogo y acercamientos con distintas estructuras ilegales.

Los principales objetivos en la mira de las autoridades

Los principales objetivos de las autoridades siguen siendo alias Iván Mordisco, jefe del Estado Mayor Central; alias Pablito y la cúpula del Eln; alias Chiquito Malo, máximo comandante del ‘clan del Golfo’; y alias Urías Perdomo o ‘Cotiz’, junto a alias Calarcá, jefe del Estado Mayor de los bloques y frentes. Todos mantienen capacidad de mando sobre estructuras vinculadas al narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión y el control territorial.

Iván Mordisco: el enemigo número uno del Estado colombiano

El principal objetivo de las operaciones militares contra las disidencias es Néstor Gregorio Vera Fernández, ‘Iván Mordisco’, máximo comandante del Estado Mayor Central (Emc), señalado por las autoridades como el enemigo número uno del Estado colombiano. Bajo su mando se encuentran 4.176 integrantes distribuidos en 118 municipios de 14 departamentos, y es considerado uno de los responsables del deterioro del orden público en Cauca, Nariño y Valle del Cauca.

Según información conocida por EL TIEMPO, el jefe guerrillero permanece oculto en una zona selvática de la Amazonía colombiana y presenta problemas de salud, situación que habría limitado sus desplazamientos. Su esquema de seguridad se habría reforzado para evitar infiltraciones y facilitar su atención médica en campamentos instalados en esa región. ‘Iván Mordisco’ tiene dos órdenes de captura vigentes y una condena por reclutamiento forzado. La recompensa por su cabeza asciende a 5.000 millones de pesos.

Pablito y la cúpula del Eln: entre el Catatumbo y Venezuela

Otro de los principales objetivos de inteligencia es Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias Pablito o Carlos Marín Guarín, identificado por las autoridades colombianas como uno de los máximos comandantes del Eln. Este hombre estaría moviéndose por las selvas del Catatumbo entre Colombia y Venezuela. Es señalado de delitos de homicidio, rebelión, secuestro, desaparición forzada y reclutamiento ilícito, y la recompensa por su captura también alcanza los 5.000 millones de pesos.

De acuerdo con informes de inteligencia militar, los demás integrantes del Comando Central (Coce), entre ellos Nicolás Rodríguez Bautista, alias Gabino; Israel Ramírez Pineda, alias Pablo Beltrán; y Eliécer Herlinto Chamorro Acosta, alias Antonio García, se habrían replegado en territorio venezolano. Tras la crisis humanitaria en Norte de Santander, el Gobierno Nacional anunció hasta 3.000 millones de pesos por información que permita ubicarlos y capturarlos.

Chiquito Malo y el clan del Golfo: refugiados en el Nudo de Paramillo

En el caso del ‘clan del Golfo’, el principal objetivo es Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, señalado como el máximo jefe de esa organización, la más grande del país, que reúne 9.915 integrantes entre hombres armados y redes de apoyo, con presencia en más de 330 municipios de 18 departamentos. Información de inteligencia indica que este hombre permanece en el Nudo de Paramillo, entre Antioquia y Córdoba, una región que históricamente ha servido como corredor de movilidad, refugio y conexión hacia el Caribe, Urabá y el occidente del país.

Durante el gobierno Petro, la orden de captura en su contra fue suspendida como parte de los acercamientos con esa organización, pero posteriormente fue reactivada. ‘Chiquito Malo’ es requerido por homicidio, concierto para delinquir, extorsión y desplazamiento forzado, y sobre él pesa una recompensa de 5.000 millones de pesos.

Alias Calarcá y la guerra en el Catatumbo

Entre los comandantes de las disidencias que permanecen activos también figura alias Calarcá, jefe del Estado Mayor de los bloques y frentes, organización con presencia en Meta, Guaviare, Caquetá y otras zonas del suroriente del país, donde concentra más de 2.800 integrantes. Mientras el Gobierno mantiene conversaciones con delegados de esa estructura, las autoridades continúan siguiendo sus movimientos. La organización conserva control sobre corredores utilizados para el narcotráfico y otras economías ilegales, y es señalada de participar en la guerra del Catatumbo, que deja más de 100.000 personas desplazadas.

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