Tras una ajustada victoria por 49.641 votos, Keiko Fujimori asumirá la Presidencia el próximo martes 28 de julio con grandes retos para sus cinco años de gobierno (2026-2031), especialmente ganarse la confianza de la mitad del país que no le votó, aplacar la inseguridad promovida por el crimen organizado y devolver al país a la estabilidad económica y orden fiscal.
Una victoria con profundas brechas regionales
Pese a la igualdad de la contienda electoral, el apoyo entre ambos candidatos varió mucho según cada región. Mientras en la capital, Lima, Fujimori obtuvo un 65 por ciento de votos, en regiones de cordillera andina, especialmente en el sur, apenas bordeó el 13 por ciento, con un 86 por ciento de respaldo para el izquierdista Roberto Sánchez.
La confianza como primer desafío
La búsqueda de la confianza de la mitad del país que no la eligió es otro de los grandes retos. Desde 2023, 12 de los 15 presidentes escogidos por voto en la región se ubican en la derecha política. Keiko Fujimori, en Perú, es uno de los ejemplos más recientes.
La búsqueda de la confianza de la mitad del país que no la eligió es otro de los grandes retos.