Un balance agridulce para el tejido empresarial
El aparato empresarial colombiano sobrevivió en 2025 a uno de los años más complejos desde la pospandemia, pero lo hizo con señales claras de desgaste. Aunque el país terminó con un balance positivo entre empresas creadas y liquidadas, el ritmo de nacimiento de nuevas compañías se desaceleró con fuerza y miles de negocios no lograron resistir el impacto de las altas tasas de interés, la caída del consumo y el aumento de los costos laborales.
Las cifras detrás de la desaceleración
Así lo revela el estudio 'Dinámica empresarial en Colombia 2025', elaborado por Informa Colombia, que retrata un ecosistema empresarial en 'fase de ajuste y recomposición' más que de recuperación plena.
Urge contener la quiebra de empresas, pues sin firmas que ocupen personas será imposible parar la hemorragia laboral.
El informe destaca que sectores intensivos en empleo fueron los más golpeados, mientras que la persistencia de cierres masivos refleja un entorno de alta incertidumbre económica. La combinación de costos operativos crecientes y una demanda débil ha puesto en jaque a miles de emprendedores.
Un llamado a la acción para evitar más quiebras
Expertos advierten que, sin medidas urgentes para aliviar la carga financiera de las empresas, el panorama laboral podría empeorar. La desaceleración en la creación de nuevas compañías y el cierre de miles de negocios amenazan con profundizar la crisis de empleo en el país.