El rey Carlos III y la reina Camila arribaron a Estados Unidos en un momento de alta tensión entre Londres y Washington. Esta visita se produce tras la negativa del Reino Unido a involucrarse en el conflicto contra Irán, lo que ha generado fricciones con su aliado tradicional.
Expertos destacan que la agenda del monarca británico tiene 'mucho en juego', debido a los desacuerdos en temas clave como las Malvinas y las disputas comerciales por aranceles.
Durante su estadía, el rey Carlos III también tiene previsto intervenir ante el Congreso de Estados Unidos, en un contexto político marcado por la crisis internacional y las tensiones bilaterales.