El Supremo niega el aplazamiento solicitado por Ábalos
El Tribunal Supremo ha decidido mantener el calendario del juicio contra el exministro José Luis Ábalos, que comenzará el 7 de abril y se extenderá hasta el 30 del mismo mes, con sesiones de mañana y tarde. La defensa de Ábalos había solicitado un aplazamiento de un mes argumentando la complejidad del caso y las dificultades para preparar la defensa con garantías.
El tribunal recordó que ya había advertido en febrero que las sesiones se celebrarían después de Semana Santa y señaló la prioridad del juicio al tratarse de una causa con prisión provisional para Ábalos y su exasesor, Koldo García, detenidos desde noviembre de 2025.
Testigos clave y reparto de sesiones en el juicio
El juicio contará con más de 75 testigos y 20 peritos. Entre ellos figuran la presidenta del Congreso, Francina Armengol; el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres; y la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera. Sin embargo, fueron descartadas las comparecencias de altos cargos como el presidente Pedro Sánchez y varios ministros.
La vista oral se desarrollará en 14 días distribuidos a lo largo de abril, con sesiones tanto en la mañana como en la tarde, para asegurar el desarrollo completo del proceso.
Acusaciones y penas solicitadas para los implicados
Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama enfrentan cargos por cohecho, tráfico de influencias, malversación y organización criminal, entre otros. La Fiscalía Anticorrupción pide 24 años de cárcel para Ábalos y 19 años y medio para García, mientras que la acusación popular eleva la solicitud a 30 años para ambos.
Para Aldama, la Fiscalía y las acusaciones populares han reducido la petición a siete años debido a su cooperación con la justicia y autoinculpación.
¿Cómo afectará el juicio al panorama político y judicial?
Este juicio representa un momento clave para la justicia española en la investigación de presuntas tramas de corrupción durante la pandemia. La decisión del Supremo de mantener el calendario y la competencia del tribunal refuerza el compromiso con la agilidad procesal pese a las complejidades del caso.
La atención pública estará puesta en las declaraciones de los testigos y en cómo influirá este proceso en la imagen y futuro político de los implicados y del propio gobierno.