Un hallazgo realizado por científicos de la Universidad Memorial de Terranova y del Laboratorio Bigelow de Ciencias Oceánicas reveló que fragmentos de tejido de un pepino de mar del Atlántico Norte lograron mantenerse viables durante varios años después de separarse del organismo original, conservando señales de crecimiento y actividad biológica.
El descubrimiento surgió cuando investigadores observaron que tejidos desprendidos de Psolus fabricii, un pepino de mar de color escarlata que habita en aguas frías del Atlántico Norte, permanecían visibles semanas después de haberse separado del animal.
Un fenómeno que desafía la biología marina
Los científicos documentaron que estos tejidos, apodados 'zombis' por su capacidad de persistir sin el organismo principal, mostraron actividad celular y hasta cierto grado de crecimiento durante años en condiciones de laboratorio con agua de mar natural. El estudio, publicado en una revista especializada, sugiere que este comportamiento podría ser una estrategia de supervivencia o reproducción poco conocida en equinodermos.
Es como si el tejido hubiera encontrado una manera de 'olvidar' que debería morir sin el cuerpo. Esto abre preguntas fundamentales sobre los límites de la vida y la regeneración en el océano profundo.
Implicaciones para la ciencia y la conservación
El hallazgo no solo sorprende por su rareza, sino que también podría tener aplicaciones en biología regenerativa y en la comprensión de cómo ciertos organismos marinos enfrentan condiciones extremas. Los investigadores planean ahora estudiar si este fenómeno ocurre en otras especies de pepinos de mar y qué mecanismos moleculares permiten esta longevidad sin un cuerpo central.