En medio de la campaña para la segunda vuelta presidencial del 21 de junio, ha comenzado a circular en redes sociales, especialmente en X, una imagen que suplanta la identidad visual de EL TIEMPO. La publicación falsa afirma que el candidato Abelardo de la Espriella propuso eliminar el ICBF, la ESAP y Prosperidad Social, y que habría dicho: “No más caridad de la teta del Estado”.
Una imagen con múltiples irregularidades
Al revisar la pieza gráfica, se identifican diferencias notables frente a las publicaciones auténticas de EL TIEMPO: errores de ortografía, una diagramación que no corresponde a los estándares del medio y la ausencia de cualquier registro en los canales oficiales del periódico. Tampoco existe evidencia en entrevistas, comunicados o debates de que De la Espriella haya pronunciado esa frase.
El impacto de la desinformación en época electoral
La imagen ha sido compartida miles de veces, lo que demuestra la rapidez con la que este tipo de contenidos falsos pueden viralizarse. En contextos electorales, la desinformación puede afectar la percepción de los candidatos y confundir a los votantes. Por eso, es fundamental verificar siempre la fuente y contrastar la información antes de compartirla.
No existe registro de esa publicación en EL TIEMPO ni evidencia de que Abelardo de la Espriella haya pronunciado dicha frase. La pieza presenta diferencias gráficas y errores de ortografía frente a las publicaciones auténticas de este medio.
Recomendaciones para evitar caer en noticias falsas
- Verifica siempre la URL y el nombre del medio que publica la información.
- Compara el diseño y la ortografía con publicaciones oficiales del mismo medio.
- Busca la noticia en los canales oficiales del periódico o en buscadores confiables.
- Desconfía de contenido que genere emociones fuertes o que parezca demasiado polémico sin fuentes claras.
Este caso es un recordatorio de la importancia del periodismo responsable y de la verificación de datos, especialmente en tiempos electorales. La desinformación no solo daña la reputación de los involucrados, sino que también erosiona la confianza en los medios y en el proceso democrático.