Elon Musk, propietario de la red social X y reconocido como el hombre más rico del mundo, fue convocado este lunes por la Fiscalía de París en el marco de una investigación que indaga una posible violación de la legislación francesa relacionada con el funcionamiento de los algoritmos de la plataforma. Sin embargo, Musk no asistió a la citación, la cual era voluntaria, y la Fiscalía aclaró que el proceso continuará con o sin su presencia.
Según reportes, Musk no tiene intención de colaborar con la justicia francesa, argumentando que la investigación busca emplear el sistema penal para regular un espacio público que debería garantizar la libre expresión de ideas y opiniones.
Un operativo sin precedentes en la regulación de plataformas digitales
La investigación comenzó en enero del año anterior tras denuncias sobre la manipulación del algoritmo de X para influir en el debate político en Francia, así como por la difusión de mensajes que niegan el Holocausto. Estas alertas surgieron a partir de denuncias de un diputado del partido Renacimiento, quien señaló cambios en el algoritmo desde la adquisición de la plataforma por parte de Musk en 2022.
Posteriormente, la investigación se amplió para incluir la revisión del chatbot Grok, una herramienta de inteligencia artificial integrada en X que permitió la difusión de contenidos pornográficos y deepfakes sexuales, especialmente de menores y mujeres. En febrero, la justicia registró las oficinas de la plataforma en París y citó a declarar tanto a Musk como a la exdirectora general Linda Yaccarino.
La plataforma ha negado cualquier irregularidad y ha calificado a los jueces franceses con términos despectivos. Por su parte, Reporteros sin Fronteras ha presentado una denuncia por la proliferación de contenidos que generan desinformación, señalando que los equipos de X han evitado eliminar esos materiales pese a ser conscientes de la situación.
El impacto en la comunidad y la respuesta judicial
Esta semana también fueron citados trabajadores de la plataforma para que declaren como testigos, aunque de forma voluntaria y con escasas expectativas de que acudan. La fiscal de París, Laure Beccuau, indicó que estas audiencias buscan garantizar que X cumpla con la legislación francesa y permitirán a la plataforma explicar su postura.
La investigación forma parte de un esfuerzo más amplio en Europa para regular las plataformas digitales, en paralelo con iniciativas como la ley francesa que busca prohibir el uso de redes sociales a menores de 15 años. Otros casos similares incluyen investigaciones contra empresas como Shein y Telegram.
En medio de estas investigaciones, Musk ha criticado el proceso judicial y ha calificado la pesquisa de motivada políticamente, mientras que otros empresarios como Pavel Durov, fundador de Telegram, han expresado su apoyo a Musk y cuestionado la legitimidad de las investigaciones en Francia.