Una emergencia técnica marcó el final de la visita del papa León XIV a España. La aeronave que debía trasladarlo desde Tenerife hasta Roma presentó una avería que impidió su despegue, dejando al sumo pontífice varado en la isla canaria.
El gesto real que resolvió la crisis
Ante la imposibilidad de continuar el viaje, el rey Felipe VI ofreció su propio avión oficial, un Falcon, para que el papa León XIV pudiera regresar a la capital italiana. La imagen del pontífice subiendo a la aeronave real fue difundida por la agencia EFE.
El papa León XIV sube al Falcon cedido por el rey Felipe VI que llevará al pontífice de regreso a Roma.
La visita del sumo pontífice a España duró siete días y concluyó en Tenerife, donde se esperaba que abordara su avión con destino a Roma. La avería técnica, que aún no ha sido detallada oficialmente, obligó a activar un protocolo de emergencia que culminó con la solidaria respuesta de la Casa Real.
Un final inesperado para una gira histórica
El incidente no afectó la agenda del papa, quien ya había cumplido con todos los actos programados en suelo español. La colaboración entre la Santa Sede y la monarquía española permitió resolver la situación sin mayores contratiempos, destacando la estrecha relación institucional entre ambas partes.