Mario Guerrero, un empresario mexicoamericano que dirige una compañía de paisajismo y construcción en Houston con 200 empleados, ha expresado una crítica contundente hacia las redadas migratorias realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos.
A pesar de haber apoyado en tres ocasiones la candidatura presidencial de Donald Trump, incluyendo donaciones y movilización del voto hispano, Guerrero ahora cuestiona el impacto negativo de estas operaciones en el mercado laboral y en la estabilidad de las familias inmigrantes.
"Estas redadas arrebatan a las familias y generan un daño irreparable tanto en la comunidad como en la economía local", afirmó en una columna de opinión publicada en el Houston Chronicle.
Guerrero señaló que su respaldo a Trump estaba basado en la expectativa de que las políticas económicas beneficiarían a los pequeños empresarios, pero las acciones migratorias han resultado contraproducentes, afectando a empleados clave y a la fuerza laboral en general.