Colombia se encuentra a pocas horas de las elecciones presidenciales, y las autoridades locales y regionales ajustan sus medidas para que la cita con la democracia transcurra en calma. Pese al complejo panorama en la prestación de servicios médicos en la región, la Red de Salud del Valle del Cauca entró en alerta amarilla declarada por la Gobernación del Valle del Cauca, lo que permitirá atender de manera oportuna a residentes y visitantes ante cualquier incidente en salud.
Un plan de contingencia ante riesgos múltiples
La medida también implica la activación de planes de contingencia en instituciones médicas, hospitales y clínicas del departamento para robustecer la capacidad de respuesta frente a posibles emergencias derivadas de las altas temperaturas, aglomeraciones o alteraciones del orden público.
Esta jornada electoral representa un riesgo poblacional y un riesgo en salud, por las concentraciones masivas de personas y las altas temperaturas que se esperan. Por eso nos hemos articulado entre el distrito de Cali, el distrito de Buenaventura y el departamento del Valle del Cauca para organizar la prestación de servicios e implementar una ruta de atención departamental.
Coordinación subregional para optimizar la atención
Dentro del plan de contingencia, las autoridades vallecaucanas coordinaron la atención por subregiones para optimizar la capacidad hospitalaria. En Cartago, la atención estará articulada a través del Hospital Universitario del Valle; en Tuluá, con el Hospital Tomás Uribe Uribe; en Buga, con el Hospital San José; y en Palmira, con la Clínica Palma Real y el Hospital 'Raúl Orejuela Bueno', que atenderán también a municipios como Florida, Pradera, Candelaria y El Cerrito. En Jamundí y Cali, se integran esfuerzos entre hospitales públicos y privados para acompañar a las instituciones más pequeñas y garantizar una atención adecuada.