34 delitos con escopolamina marcaron el 2025 en Bucaramanga
Durante el año pasado, Bucaramanga registró 34 incidentes en los que la escopolamina fue utilizada para someter a las víctimas y cometer hurtos u otros delitos. Aunque representan un porcentaje bajo dentro del total de conductas delictivas, esta modalidad se ubica como la sexta más frecuente en la ciudad.
Los barrios más afectados fueron Cabecera del Llano, con diez casos, seguido del Centro con seis, La Concordia y Mejoras Públicas con dos cada uno. Octubre y noviembre fueron los meses con mayor incidencia, alcanzando picos de ocho y diez casos respectivamente.
La escopolamina se usa en zonas de rumba y horarios nocturnos
La directora de Investigación Criminal de la Universidad Manuela Beltrán, Marcela Parra, explicó que esta sustancia se administra principalmente en bares, discotecas y restaurantes o sus alrededores, aprovechando la confianza social y el consumo de alcohol.
El 65 % de los casos se registraron entre las 9:00 p.m. y las 6:00 a.m., siendo el sábado el día con mayor ocurrencia. Los afectados suelen ser adultos jóvenes activos socialmente, incluyendo hombres, mujeres, extranjeros y usuarios de aplicaciones de citas.
Grupos criminales organizados usan redes sociales para identificar y atraer víctimas, con roles específicos dentro de las bandas. Mujeres suelen facilitar el contacto y la confianza para suministrar la droga.
Consecuencias físicas y psicológicas tras la intoxicación
La escopolamina es un depresor del sistema nervioso central que provoca somnolencia, pérdida de coordinación, confusión y amnesia, dejando a la víctima indefensa. Puede causar caídas, lesiones, y secuelas psicológicas como estrés y ansiedad.
“El impacto emocional puede ser profundo y duradero”, advierte Marcela Parra, directora de Investigación Criminal.
Capturas recientes evidencian la operación de bandas especializadas
El 1 de febrero de 2025, en Cuadra Play, una mujer fue capturada tras suministrar escopolamina a un hombre para robarle joyas valoradas en cien millones de pesos. La rápida reacción policial evitó mayores daños.
Entre abril y mayo, una banda que operaba en Bucaramanga y Bogotá fue desarticulada. En uno de los casos, tres hombres drogaban a una persona en la avenida Quebradaseca para robarle cinco millones de pesos. En otro, en el centro de Bucaramanga, una víctima perdió ocho millones, un celular, un casco y una tarjeta bancaria.