Deportaciones a Irán pese a conflicto y represión interna
Desde septiembre de 2025, Estados Unidos reanudó las deportaciones a Irán tras décadas sin expulsar a sus ciudadanos. En tres vuelos realizados entre septiembre y enero, más de 300 iraníes fueron enviados a Teherán a pesar de los ataques militares estadounidenses y aliados contra instalaciones nucleares iraníes y la escalada del conflicto en Oriente Próximo.
Este proceso ha generado controversia, especialmente por casos de refugiados LGBTQ que enfrentan riesgo de pena de muerte en Irán. Abogados de derechos humanos denuncian que estas deportaciones contradicen la política oficial de Estados Unidos, que califica al régimen iraní como represivo.
Aumento de expulsiones a Venezuela tras orden de intervención militar
Pese a la orden del presidente Trump de intervenir militarmente en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro en enero de 2026, Estados Unidos mantuvo y aumentó las deportaciones a Caracas. Solo en enero, se realizaron siete vuelos con 1.509 deportados y se espera que este año se duplique la cifra de venezolanos expulsados, llegando a cerca de 30.000.
La eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para venezolanos en EE. UU. dejó a más de 650.000 personas sin permiso legal, lo que ha sido criticado por políticos y organizaciones defensoras de migrantes, que califican estas acciones como una violación de derechos humanos.
Críticas por deportar a personas en riesgo pese a conflictos
Senadores demócratas y activistas han denunciado la hipocresía del gobierno estadounidense al deportar a personas vulnerables a países donde enfrentan persecución y violencia. El senador Cory Booker calificó de 'cómplices de violaciones de derechos humanos' a quienes continúan con estas deportaciones.
“Esta es una situación en la que estamos siendo cómplices de continuas violaciones de los derechos humanos, y eso debe terminar”, afirmó Cory Booker.
¿Cómo afectarán estas deportaciones a las relaciones diplomáticas y migratorias?
Con la reciente reanudación de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela, y la prolongación del conflicto en Irán, surgen dudas sobre el futuro de las políticas migratorias y de deportación. Expertos y defensores de derechos humanos cuestionan si estas acciones continuarán o se revisarán ante la presión internacional y los riesgos para los deportados.