El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ha emitido dos nuevas licencias generales que flexibilizan las sanciones económicas impuestas a Venezuela, con un enfoque especial en el Banco Central de ese país.
Esta medida representa un cambio significativo en la política estadounidense hacia Venezuela, ya que permite al Banco Central venezolano reingresar al sistema financiero internacional, facilitando así operaciones y transacciones que antes estaban restringidas.
La flexibilización de las sanciones busca promover un entorno financiero más estable y contribuir a la recuperación económica de Venezuela, según fuentes oficiales del Departamento del Tesoro de EE. UU.
La noticia se produce en un contexto donde un tercio de los refugiados venezolanos en Latinoamérica considera la posibilidad de regresar a su país, según datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).