Desde el primer día hasta el último, Jonas Vingegaard era el favorito para ganar el Giro de Italia y eso pasó. El danés arrasó durante las tres semanas, fue el mejor. Vingegaard fue superior a todos. No dejó que nadie se le acercara para pelearle el título y derrotó a sus rivales con sobrados méritos.
Un dominio que opacó el espectáculo
La verdad es que esta edición del Giro no fue tan buena como otras. Hubo poco espectáculo. Sí, claro, vivimos emociones en algunas etapas, pero al final ya sabíamos cuáles iban a ser los resultados.
Vingegaard hizo ver a sus rivales como corredores normales. La pelea por la clasificación general se centró del primer puesto hacia atrás, pues Vingegaard, desde que se puso la camiseta rosada, dominó a su antojo la competencia. Ganó cinco etapas y el título de la prueba, el primero de su carrera.
Hubo poca lucha, pero no por incapacidad de los corredores, sino porque Jonas acaparó todo y eso se vio reflejado en la clasificación general.
El desafío del Tour de Francia
Para el nuevo campeón del Giro ahora viene una tarea seria: afrontar el Tour de Francia. Todo el mundo lo ve como el rival más fuerte de Tadej Pogacar, pero eso no será tan sencillo. Así haya ganado el Giro con amplia diferencia, Vingegaard tuvo que pedalear durante tres semanas, exigirse al máximo e incluso superar algunos problemas físicos, mientras que Pogacar llegará descansado.
Pogacar es muy superior a casi todos y será su gran rival. Es el mejor corredor del mundo y Vingegaard llegará con más kilómetros acumulados en sus piernas que el esloveno.
Egan Bernal, un caso de admiración
De Egan Bernal solo quedan palabras de admiración. Sabemos que se recuperó de un accidente gravísimo y hoy sigue compitiendo al más alto nivel, pero no es un corredor cualquiera: siempre está en la pelea.
El año pasado fue séptimo en el Giro y esta vez terminó décimo. Dos top 10 que, después de todo lo que ha vivido, representan un gran premio. No es el Egan del Tour de Francia de 2019 ni el del Giro de Italia de 2021. Hoy es superado por algunos de los mejores corredores del mundo, pero en esta edición la primera semana le pasó factura.
La Vuelta a España aparece como una gran oportunidad para él. Es el único título de las tres grandes vueltas que le falta y seguramente lo intentará.