Este 7 de agosto, antes de que Abelardo De La Espriella asuma como nuevo presidente de Colombia, se llevará a cabo el último acto de Gustavo Petro Urrego como jefe de Estado. Cuatro años de ruptura institucional: así fue el gobierno de Gustavo Petro en sus choques con las Cortes, el Congreso y el Banco de la República.
Un adiós simbólico en la plaza de Armas
Hacia el mediodía de este viernes, el mandatario saliente cruzará la plaza de Armas, entre la Casa de Nariño y el Capitolio Nacional, acompañado por sus ministros y equipo. Se prevé que sea despedido en desfile con la guardia presidencial. Se trata de un acto inédito, pues a esa misma hora comenzarán a llegar los invitados de Abelardo De La Espriella a la Arena de la Universidad Santiago de Cali, donde el nuevo mandatario se posesionará con un mensaje de descentralización desde una de las regiones más golpeadas por el conflicto.
La ruptura de los protocolos tradicionales
Pasadas las 3 de la tarde, el presidente del Congreso, el senador uribista Honorio Henríquez, le impondrá la banda presidencial a De La Espriella. Habitualmente, el nuevo presidente ingresa a la Casa de Nariño una vez el mandatario saliente abandona el palacio presidencial. Sin embargo, esta vez, debido al traslado de la posesión fuera de Bogotá y a la decisión de Petro y De La Espriella, se romperán todos los protocolos a los que Colombia estaba habituada.
El fin de una era y el comienzo de otra
Hace cuatro años, Iván Duque dejó el Palacio presidencial cuando Gustavo Petro, tras su discurso en la plaza de Bolívar, se desplazó hasta la sede de gobierno. Con esto, se da fin a la era de Gustavo Petro, quien lideró el primer gobierno de izquierda que estuvo marcado por escándalos de corrupción, y comienza la era de Abelardo De La Espriella.