Un procedimiento rutinario para evitar la evasión del pago del pasaje en TransMilenio terminó convertido en un violento episodio que hoy es investigado por las autoridades judiciales. Los hechos ocurrieron en la mañana del 10 de junio en el Portal 20 de Julio, en la localidad de San Cristóbal, donde un vigilante fue atacado con un martillo por un hombre que, según la información conocida por EL TIEMPO, habría reaccionado violentamente luego de que se le impidiera ingresar al sistema sin validar el pasaje.
El momento de la agresión
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos conocida por este diario, varios guardas realizaban controles en uno de los accesos al portal cuando detectaron a una pareja que presuntamente intentaba ingresar de manera irregular al sistema. Al impedirles el paso, el hombre comenzó a insultar a los vigilantes con expresiones como 'unos hijueputas, unas gonorreas, que por eso nos matan'. Pese a las ofensas, el personal continuó con el procedimiento.
La situación escaló cuando el hombre sacó un martillo de una maleta y golpeó en la cabeza a uno de los vigilantes. El trabajador llevaba puesto su casco de protección, elemento que absorbió gran parte del impacto y que resultó averiado durante el ataque. La mujer que acompañaba al señalado agresor intentó llevarse el martillo, pero el hombre continuó enfrentándose con el personal de vigilancia hasta la llegada de la Policía.
Reacción de las autoridades
La Secretaría Distrital de Seguridad rechazó públicamente la agresión y destacó que el casco de protección fue determinante para evitar consecuencias más graves. '¿Qué tal este sujeto? Solo porque el guarda de seguridad le pidió pagar el pasaje, sacó un martillo y le pegó en la cabeza. Afortunadamente la víctima tenía su casco de protección, lo que evitó una tragedia', señaló la entidad a través de sus redes sociales.
TransMilenio S. A. confirmó que la Policía Nacional capturó al presunto responsable y rechazó de manera contundente la agresión. Según el ente gestor, 'este acto violento contra el personal de vigilancia no tiene justificación y se puede configurar como un intento de homicidio, hecho que determinarán las autoridades competentes'. La empresa informó además que el vigilante se encuentra en buen estado de salud y que interpuso la denuncia correspondiente.
¿Qué delito podría configurarse?
Para responder esa inquietud, EL TIEMPO consultó al abogado penalista Juan Manuel Castellanos, quien explicó que la calificación jurídica definitiva dependerá de múltiples factores, entre ellos los hallazgos de Medicina Legal, la gravedad de las lesiones, la intención del agresor y el análisis integral de todas las pruebas.
Los hechos corresponderían y encajan en una tentativa de lesiones personales, ya que existe un inicio en la ejecución del delito, se dan unos actos idóneos e inequívocos dirigidos a la consumación del delito; sin embargo, por un factor externo o situación ajena a la voluntad del actor no se consuma el acto.
El experto agregó que el martillo es un elemento idóneo para causar lesiones graves e incluso comprometer la vida de una persona, pero al no comprometer la vida o lesión personal, se queda en una tentativa. Sobre la posibilidad de que se configure una tentativa de homicidio, como planteó TransMilenio, el abogado considera que, con la información conocida hasta ahora, esa hipótesis no necesariamente se ajusta a los hechos: 'Diría que no, porque la tentativa de homicidio solo se da cuando se compromete un órgano vital, es decir, un órgano que pone en vilo la vida. Aquí, médicamente hablando, la vida jamás se vio comprometida'.
Será la Fiscalía General de la Nación la encargada de determinar la calificación jurídica definitiva una vez cuente con los resultados de Medicina Legal, las grabaciones de las cámaras de seguridad, los testimonios de los involucrados y los demás elementos materiales probatorios recaudados durante la investigación.