Los bosques europeos se enfrentan a una mortandad creciente
Un amplio estudio internacional liderado por la Universidad Técnica de Múnich advierte que los bosques de Europa podrían sufrir daños sin precedentes por incendios, plagas y efectos del viento. Este análisis, que incluye a 43 investigadores de doce países, estima que si no se frenan las emisiones de gases de efecto invernadero, los daños podrían duplicarse para finales de siglo.
Escenarios climáticos muestran aumentos alarmantes en disturbios forestales
Los investigadores modelaron tres posibles escenarios: uno optimista con un aumento máximo de 1,5 °C, otro intermedio con políticas moderadas y un escenario pesimista con hasta 4 °C de calentamiento. En todos los casos, el impacto de incendios, plagas y viento se incrementa, siendo el peor escenario el que presenta un aumento del doble en las perturbaciones.
“Hay que estar preparados para daños forestales significativos en los próximos años”, advierte Rupert Seidl, autor principal del estudio.
Aunque la muerte de árboles afecta negativamente a la biodiversidad y a los recursos humanos, también abre espacio para que especies más adaptadas puedan establecerse, generando bosques más resilientes.
La zona mediterránea será la más afectada por incendios y plagas
El estudio señala que el fuego será la perturbación más grave, especialmente en el área mediterránea, donde las temperaturas extremas y la aridez aumentan el riesgo. Los escarabajos perforadores serán otra amenaza significativa, aunque con menor impacto en el sur de Europa. Investigadores españoles destacan que el 90% de la superficie forestal mediterránea podría verse afectada en el peor escenario.
El análisis no incluye otras plagas como la procesionaria o la lagarta peluda, por lo que las conclusiones podrían ser conservadoras y los daños aún mayores.
Bosques más jóvenes y vulnerables cambiarán el paisaje europeo
Las perturbaciones provocarán una transformación profunda en la estructura forestal, aumentando la proporción de bosques jóvenes y reduciendo las masas maduras, lo que disminuye la capacidad de captura de carbono y puede acelerar el cambio climático.
“Si estas proyecciones se confirman, estaríamos ante una transformación profunda en los ecosistemas forestales europeos, con implicaciones ecológicas y sociales de gran alcance”, señala José V. Roces-Díaz, investigador del CSIC.
¿Cómo afectarán estas transformaciones al futuro de los bosques europeos?
El estudio subraya la necesidad urgente de reducir las emisiones para evitar impactos irreversibles. También destaca la oportunidad de gestionar los bosques para favorecer su resiliencia y adaptación frente a las nuevas condiciones climáticas y perturbaciones crecientes.