Entre el 24 y el 28 de abril, un informe de inteligencia de la fuerza pública documentó 37 atentados atribuidos a las disidencias de ‘Iván Mordisco’ que operan en Arauca y el suroccidente colombiano. Estas acciones violentas incluyen el uso de cilindros bomba, drones con explosivos, quema de vehículos, retenes ilegales y ataques armados contra bases militares, estaciones de Policía, vías nacionales y población civil.
Una ofensiva simultánea en corredores estratégicos
El documento señala que las estructuras residuales ‘Jaime Martínez’, ‘Dagoberto Ramos Ortiz’, ‘Carlos Patiño’ y ‘Franco Benavides’ han coordinado ataques simultáneos en zonas clave de Cauca, Valle del Cauca, Nariño y Arauca, poniendo en jaque la seguridad regional. El 25 de abril fue el día con mayor intensidad, con más de veinte eventos violentos en diferentes municipios.
- Lanzamiento de cilindros bomba contra batallones en Cali y Palmira sin novedad operativa.
- Atentado en Mercaderes, Cauca, con un bus afectado y ocho civiles heridos.
- Detonación de un cilindro en Cajibío que dejó 20 muertos y 48 heridos, incluyendo menores de edad.
- Ataques con fusilería, drones con granadas y quema de tractomulas en diversas localidades.
- Incineración de vehículos y atentados contra maquinaria amarilla en Arauca.
- Explosiones controladas y ataques cerca de bases militares y sobre vías nacionales.
Estas acciones han generado un saldo trágico de al menos 20 muertos, 35 heridos y cuantiosos daños materiales, afectando directamente a la población civil y la infraestructura crítica de la región. La fuerza pública mantiene la alerta máxima ante esta escalada que pone en evidencia la capacidad operativa y el uso de tecnología por parte de los grupos armados ilegales.
El impacto en la comunidad y la respuesta institucional
Las comunidades afectadas denuncian la inseguridad creciente y la presencia constante de retenes ilegales, mientras que las autoridades han reforzado la vigilancia en corredores estratégicos. El informe también destaca la utilización de drones para ataques, lo que representa un nuevo desafío para las fuerzas de seguridad.
“Se ha vuelto más desconfiado y cuidadoso”, afirmó el comandante del Ejército sobre ‘Iván Mordisco’, reflejando la complejidad para desmantelar estas estructuras.
El panorama de violencia en Arauca y el suroccidente del país exige una respuesta coordinada y efectiva para proteger a la población civil y garantizar la estabilidad en las regiones más afectadas por esta ola terrorista.