Un hallazgo que estremece a Manizales
El pasado 25 de mayo, el cuerpo sin vida de Brenda Kathalehia Mejía, una joven de 30 años y madre de tres hijos, fue encontrado al interior de una vivienda en el barrio Galán, en Manizales. El cadáver presentaba claros signos de violencia, lo que activó de inmediato las investigaciones por parte de las autoridades locales.
Denuncias ignoradas y un sistema que falló
De acuerdo con la familia de la víctima, Brenda había reportado en múltiples ocasiones amenazas, agresiones físicas y hostigamientos por parte de su expareja, quien ahora es el principal sospechoso del feminicidio. A pesar de las denuncias interpuestas, el hombre había sido liberado por decisiones judiciales que los allegados de Brenda consideran negligentes.
Ella ya había denunciado todo, pero nunca le creyeron. Ahora estamos pagando con su vida la ineficacia de la justicia
Exigen captura y justicia
La familia de Brenda Mejía ha alzado su voz para exigir la captura inmediata del presunto agresor, quien se encuentra prófugo. Además, piden una revisión profunda de los protocolos judiciales que permitieron la liberación de un hombre con antecedentes de violencia de género. Organizaciones feministas de la región han anunciado movilizaciones en solidaridad con la familia.
Un caso que refleja una crisis nacional
El feminicidio de Brenda Mejía se suma a la alarmante cifra de crímenes de género en Colombia. Según datos de la Fiscalía, en lo que va del año se han registrado más de 80 feminicidios en el país, muchos de ellos precedidos por denuncias que no fueron atendidas de manera efectiva. Organizaciones de derechos humanos insisten en la necesidad de fortalecer las medidas de protección para las víctimas.