El río Lebrija destruyó hogares y vías rurales en Vanegas
El desbordamiento del río Lebrija en Santander afectó gravemente al corregimiento de Vanegas, donde decenas de viviendas quedaron bajo el barro y las vías rurales resultaron intransitables. La emergencia ha causado una persona fallecida y ha dejado a 64 familias damnificadas, quienes ahora enfrentan un panorama de incertidumbre y pérdidas materiales.
El Gobierno despliega ayudas y maquinaria para atender la crisis
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) llegó a Santander para coordinar la respuesta ante la emergencia. Carlos Carrillo, director de la UNGRD, anunció la entrega de subsidios de arrendamiento, alojamientos temporales, asistencia técnica y el despliegue de maquinaria amarilla para restablecer la conectividad y reducir riesgos durante la temporada de lluvias.
“Vamos a traer no solo equipos técnicos, sino apoyo con maquinaria amarilla y alojamientos temporales para las familias que lo han perdido todo”, afirmó Carlos Carrillo.
Autoridades locales garantizan atención humanitaria y recuperación
El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, confirmó la entrega de comida caliente, colchonetas y frazadas a los afectados, además del trabajo para habilitar las vías terrestres que permitan llevar más ayudas a las comunidades incomunicadas. Por su parte, el alcalde de Lebrija, Gabriel Martínez, destacó la respuesta inmediata y la priorización de las familias más vulnerables.
“Una vez tengamos las vías habilitadas, vamos a movilizar toda la oferta institucional para continuar atendiendo a las familias afectadas”, señaló el gobernador Juvenal Díaz Mateus.
Los afectados esperan que las ayudas no queden solo en promesas
Aunque el anuncio de ayudas ha sido bien recibido, los damnificados expresan preocupación sobre la rapidez y efectividad de la asistencia. “Agradecemos que vengan y anuncien ayudas, pero uno espera que no todo se quede en anuncios. Necesitamos que el apoyo llegue de verdad y rápido, porque lo perdimos todo”, comentó uno de los afectados mientras observa los daños de la creciente.