El encuentro disputado el pasado 14 de marzo entre Boyacá Chicó y Millonarios tuvo un desenlace inesperado tras un incidente entre los jugadores Diego Novoa y Jacobo Pimentel.
El club de Tunja acusó al arquero de Millonarios, Diego Novoa, de haber agredido a Jacobo Pimentel, futbolista del Boyacá Chicó, lo que derivó en una denuncia formal por lesiones personales.
Ante esta situación, la Fiscalía decidió convocar a ambos jugadores a una conciliación para intentar resolver el conflicto de manera judicial y evitar mayores consecuencias legales.
Según la periodista Carolina Castellanos de La FM, la Fiscalía ha tomado la decisión de citar a Novoa y Pimentel para una conciliación tras la denuncia presentada.
Este llamado a conciliación representa un intento por parte de las autoridades para manejar los conflictos deportivos que trascienden el terreno de juego y afectan la convivencia entre los protagonistas.