Los congresistas Wadith Manzur y Karen Manrique cumplen desde la semana pasada una orden de captura emitida por la Corte Suprema de Justicia por su presunta implicación en el caso de corrupción relacionado con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Tras su llegada al búnker de la Fiscalía en Bogotá para legalizar sus detenciones, las autoridades evaluaron los sitios de reclusión adecuados para su custodia. Manrique será trasladada a la cárcel El Buen Pastor, mientras que Manzur irá a la Escuela de Carabineros de la Policía, donde se mantiene a la excongresista Sandra Ortiz.
Ambos estarán en patios especiales que garantizan los cuidados necesarios en materia de seguridad. La Fiscalía coordina actualmente los detalles del traslado, que podría ser realizado por el CTI o el Inpec.
Se había solicitado que ambos congresistas fueran enviados a guarniciones militares, dadas las amenazas a su seguridad. Esta solicitud fue aprobada para Manzur, pero para Manrique se decidió su reclusión en una prisión administrada por el Inpec, similar a lo que ocurrió con los excongresistas Iván Name y Andrés Calle, también involucrados en este escándalo.
El impacto en la investigación por corrupción de la UNGRD
Wadith Manzur y Karen Manrique están vinculados a un capítulo de corrupción que se desarrolló en 2023 para obtener contratos gubernamentales a cambio de votos favorables en cupos indicativos. En particular, se les señala junto a otros cuatro legisladores por su interés en tres proyectos de la UNGRD por valor de 94.000 millones de pesos en municipios como Cotorra, Saravena y Carmen de Bolívar.
La Sala de Instrucción de la Corte Suprema, que investiga a los congresistas amparados por fuero, encontró indicios de que Manzur y Manrique podrían estar involucrados en otros hechos de corrupción. En consecuencia, ordenó su privación preventiva de la libertad, teniendo en cuenta también su reelección al Senado y a la Cámara.
“La medida busca garantizar la seguridad y la correcta judicialización de los congresistas implicados en uno de los mayores escándalos de corrupción recientes en Colombia.”